Síndrome del opositor, presente en muchos estudiantes de oposiciones

Síndrome del opositor, presente en muchos estudiantes de oposiciones

Editorial Cep - 23/06/22
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Ansiedad, autoexigencia, frustración, autoestima baja… ¿te sientes identificado? Es el llamado Síndrome del opositor, sufrido por muchos estudiantes de oposiciones. No importa a qué convocatoria te presentes ni cuánto tiempo hace que empezaste a prepararlas, ya que tu salud mental puede desarrollar este desorden psicológico en cualquier momento y sea cual sea el caso.

Desde bien temprano nos avasallan a preguntas sobre qué queremos ser de mayores. Así, las proyecciones sobre nuestro futuro profesional son bastante habituales a lo largo de nuestra vida. Durante la adolescencia y los primeros años de nuestra etapa como adultos, sobre todo, tomamos la gran mayoría de elecciones sobre estudios y futuro laboral.

Si finalmente resulta que el trabajo soñado implica sacar unas oposiciones, la atención se centra en un principio solamente en los beneficios de ser funcionario. Sin embargo, una vez comenzado el viaje, son muchos los opositores que quieren tirar la toalla, porque la situación les supera mentalmente.

¿Qué es el síndrome del opositor?

Las situaciones de estrés pueden cambiar nuestra percepción de la realidad. Los especialistas en Mindfulness apuntan a que, a diferencia de lo que solemos creer, no somos los directores de orquesta de nuestros pensamientos. El cerebro es autónomo y es capaz de diseñar situaciones mentales catastróficas y que no se corresponden con la vida real. Por ello, nos resulta más fácil dar consejos a los demás para ponerle solución a ciertas situaciones de su vida, que adoptar nosotros mismos esos mismos consejos cuando sufrimos algo parecido.

En este sentido, la interpretación ficticia que presenta el cerebro a los opositores suele ir protagonizada por ideas como dudas sobre las elecciones hechas, autodesprecio sobre las capacidades para conseguir una plaza, comparación con los resultados de otros compañeros de estudio, autoexigencia con respecto al número de horas dedicadas al estudio, etc.

Todo ello conlleva a que el opositor se sienta frustrado y renuncie estrepitosamente a otros ámbitos de su vida como el autocuidado, pasar tiempo con familia y amigos o hacer otras actividades. Así, los síntomas iniciales se multiplican y se entra en un bucle que precipita a muchos a abandonar las oposiciones.

Entre los síntomas que comparten muchos opositores, se encuentran los siguientes:

-Estado de ánimo cambiante: La irritabilidad nos hace estar irascible y entonces vamos pasando por diferentes estados de ánimos a lo largo del día. Al marcarnos un planning muy estricto, cualquier cambio en nuestra programación nos hace venirnos abajo.

-Pensar solamente en la oposición: esto ocurre cuando nos exigimos demasiado y dejamos de lado otras actividades a favor de dedicar más horas a estudiar. Es un error que nos lleva a la obsesión del mundo de las oposiciones, pensando y hablando solamente del tema que nos compete.

-Sentir soledad: cuando dejamos de hacer otras actividades y a posponer reuniones familiares o con amigos, empezamos a sentirnos solos e, incluso, no apoyados por los que nos rodean.

-Pensar que tienes que dar aún más de ti: la autoexigencia es un arma de doble filo. Cuando actuamos bajo la premisa del perfeccionismo o nos establecemos unas metas demasiado altas -por ejemplo, estudiar más temas de lo recomendado a la semana-, acabamos sintiendo que no llegamos a lo propuesto y no estamos satisfechos con los avances.

-Estrés: sobrecargarnos con una planificación muy exigente, en un periodo de tiempo ajustado, va a dar lugar a que uno sienta que no puede llegar a lo marcado y, por tanto, que la situación nos supera.

-Miedo al qué pasará: El enfocarnos en el futuro y no en el presente -además, de querer tener información por anticipado- nos crea inseguridad. La necesidad de control, incluida la de conocer nuestro destino, genera ansiedad.

-Dudar sobre todo: la misma falta de información e inseguridad, así como el malestar general, provoca un mar de dudas. Seguir o no con la oposición, esa es la cuestión principal que aflora en los estudiantes que padecen el síndrome del opositor.

-Afecciones físicas y somatizaciones: insomnio, dolores de cabeza, espalda o pecho, problemas digestivos o dermatitis, son algunas de las consecuencias de este desorden mental.

¿Reconoces algunos de los síntomas descritos? ¿Identificas a algún compañero de oposiciones? El síndrome del opositor está presente en muchos estudiantes de oposiciones, padecerlo es de lo más habitual en el entorno en el que ahora te mueves y no resulta grave si se detecta y se pone solución a ello. Para empezar, presta atención a los consejos que te proponemos.

Síndrome del opositor

6 consejos para mejorar la salud mental durante unas oposiciones

1. Haz meditación y deporte: El sedentarismo no es bueno, por ello, debes combinar tus horas de estudio con un rutina activa de deporte. Empezando con tan solo 15 minutos de entrenamiento al día, verás un beneficio a nivel físico y psicológico. Mantener una postura correcta en la silla mientras estudiamos y realizar ejercicios para reforzar la musculatura de la espalda son claves para evitar ciertas dolencias típicas en un estudiante. También puedes hacer ejercicios de meditación al final del día para descargar tensiones y relajarte en las horas previas a irte a dormir.

2. Conversa con otros opocompis: Si bien debemos despejar nuestra mente del entorno opositor, no tenemos por qué desconectar al 100%. Si hay alguien que te puede comprender en estos momentos es otro opositor, sobre todo si está estudiando la misma oposición que tú. Podéis plantear sesiones de estudio conjuntas. ¡La unión hace la fuerza!

3. Suspender no es el fin del mundo: la situación de cada opositor es muy particular, así como las razones por las que está opositando. Independientemente de ello, no hay que pensar en el examen como la única meta en nuestra vida. Debemos plantear esa fecha de manera más saludable, ya que si suspendemos hay otras oportunidades. Las oposiciones son un ejercicio de fondo y cada cual tarda un tiempo diferente en llegar a la meta.

4. Planifica y se previsor/a: hay que estar en el equilibrio entre el exceso de control y la planificación nula. Hay que buscar el punto medio, estableciendo una planificación de estudio, pero también dar cabida a posibles cambios. Hay cosas que podemos prever -por ejemplo, que la papelería donde compramos los bolígrafos y subrayadores cierra los fines de semana, por lo que debemos comprar los materiales previamente si no queremos interrumpir nuestra rutina-, pero hay otras cuestiones sobre las que no tenemos control y hay que asumirlo -por ejemplo, resfriarte-. Tienes derecho a no sentirte bien y no dar el 100% todos los días

5. Descansa y come saludable: solo descansando y llevando una alimentación variada podemos darle a nuestro cerebro lo que necesita para funcionar correctamente. Dormir 8 horas al día, tomar descansos breves durante las horas de estudio, hidratarse… son la piedra angular.

6. Consume ocio: destina tiempo a hacer lo que te gusta y te hace feliz. Ir a clases de cerámica, salir a comer, leer un libro… Tu esfuerzo se merece una recompensa.

Preparar unas oposiciones no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. El cuidado de tu salud mental es fundamental para hacer que este proceso no se convierta en una pesadilla. Si sufres el síndrome del opositor como muchos estudiantes de oposiciones, te recomendamos que hagas una introspección y te pares a pensar de dónde viene tu malestar.

Acudir a un experto será la ayuda que necesitas si por ti mismo no logras los resultados esperados. No obstante, puedes iniciarte en el Mindfulness y así aprender cómo funciona nuestro cerebro y qué pautas poner en funcionamiento, para alcanzar el bienestar mental. Entre los autores más destacados en esta disciplina se encuentra Jon Kabat-Zinn, quien ha publicado varios títulos para usuarios principiantes en la materia.

Por otro lado, recuerda gestionar tu tiempo dándole también espacio a otras actividades diferentes a la de estudiar oposiciones. Hacer una rutina de deporte, compartir un paseo con amigos o incluso ver una película. Si todavía piensas que dedicar tiempo al ocio te va a hacer sentir culpable, puedes leer o ver contenido destinado a opositores como libros de autoayuda o series sobre Educación. Nosotros te recomendamos el cortometraje El Opositor, de María Giráldez y Miguel Provencio, con una duración de tan solo 15 minutos. ¿Practicas el Método Pomodoro? Entonces ver este corto es la recompensa perfecta tras tu cuarto pomodoro.

Método Pomodoro: organiza tu tiempo de estudio

Esperamos que lleves a cabo estos consejos y que puedas mantener a raya el síndrome del opositor. Nos encantaría saber cómo llevas tus oposiciones y recomiendes a otros opositores más prácticas saludables para lograr el bienestar mental.

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